10.8.14

TÉ QVIERO

Nada en la circunstancia que rodea al hecho es especial. Todo comenzó una tarde que podía haber sido otra. Tan simple como que estábamos frente a frente tomando el té y la conversación se evapora de golpe. Ensimismados, porque los dos nos quedamos masticando algo adentro.

Entonces agarraste el saquito de forma mecánica, lo apoyaste sobre la cuchara que giró sobre el hilo hasta la parte del papelito. Ahí, como no hay nada más que hacer, apretaste con la yema del dedo gordo y las gotas oscuras salieron. Incluso siempre te quemas un poco.

No podría decir que sos torpe. Y no es porque te quiera, porque hace rato sé que esas cosas no tienen nada que ver, que no tendría problema en llamarte torpe si lo fueras, sin importar cuánto cariño mío te pertenezca. 
  
Es cierto que las cosas tienden a caerse, romperse o quemarse en tus manos pero eso es porque sos una persona de otra sintonía, otro aire, otro plano…no sé qué haces en medio de esta mundanería, entre ese colador de fideos que nunca se lava bien y los horarios dictatoriales para la basura.
  
Esta realidad o irrealidad tuya me hace verte como distraída, atrapada en ese otro lugar, incapaz de concentrarte en una taza y con su té, imposible a veces que te fijes en mí tampoco. Igual sé que es eso, tu condición, y no lo tomo como algo personal.

Como era de esperarse, el saquito cayó en el mantel antes de llegar al pequeño recipiente que tenía previsto. O quizás antes de dormir sí, me molesta no merecer una atención diferente, descubrirme igualado con la vajilla. Cayó y en la tela comenzó a esparcirse una mancha marrón. La miré.

Entonces agarré mi propio saquito y lo dejé al lado del suyo. La mancha ya eran dos círculos que crecían lentamente y luego no crecían más. Dos semanas después nos separamos. Nada en la circunstancia que rodea al hecho es especial.

2 comentarios:

Ailime Aúrum dijo...

Nada más hermoso que un último polvo hecho de té.

Rita Gerónimo dijo...

Cuándo termina una cosa? más allá de cuando se lo admite, se lo habla, se lo aclara. Incluso se lo niega porque para negar algo primero tiene que existir. Cuál es el momento exacto en que la cosa termina?